Basauri

Peto Lezameta: “He vivido en muchos sitios y sé lo que significa ser bien recibido”

Los basauritarras Peto Lezameta y Cristina Horno participan este año por segunda vez en Bizilagunak // Bidebieta

Bizilagunak-La familia de al lado es una iniciativa promovida por el Ayuntamiento de Basauri y las asociaciones de la Mesa Intercultural que reúne  familias vascas y familias de origen extranjero para celebrar una comida en casa de una de ellas. El objetivo, propiciar espacios de encuentro donde conocerse y derribar prejuicios y estereotipos. Este año, se celebra ya la quinta edición, que será el 12 de noviembre a las 14:00.

Los interesados pueden apuntarse hasta el 3 de noviembre en el Ayuntamiento, el Centro Cívico Basozelai, la Casa de Cultura de Pozokoetxe o en www.basauri.eus. Más info en el teléfono 944 666 355.  Hemos hablado con la familia Lezameta e Iris Pérez, que nos han contado su experiencia en ediciones pasadas de Bizilagunak.

FAMILIA LEZAMETA. Basauritarras
El trabajo de Peto Lezameta (Basauri, 1945) en empresas de energía nuclear le ha llevado, junto a su mujer Cristina Horno (Bilbao, 1950), a muchos lugares del mundo. Saben  lo que es estar lejos de casa y tratar de integrarse en otra cultura y quieren tender una mano al que llega desde muy lejos a Basauri. Hace dos años, participaron en Bizilagunak y este año repiten.

¿Qué es lo que os convenció para participar en Bizilagunak? Cristina: nos pareció una idea fabulosa, una experiencia muy bonita. Si te ha tocado vivir fuera, como es nuestro caso, se agradece mucho que en el pueblo te reciban bien.
Peto: Estoy muy sensibilizado con estos temas, por las cosas que veo en los medios de comunicación y porque la historia de mi familia también está marcada por el exilio. Yo no conocí a mis hermanas hasta los 12 años. Eran exiliadas de guerra y se marcharon a Rusia cuando eran muy pequeñas. Hasta 20 años después de su partida no pudieron reencontrarse con su familia. Además, hemos vivido en muchos sitios por motivos de trabajo y sé lo que significa ser bien recibido.

¿Y cómo fue la experiencia? Cristina: Nos avisaron de que el encuentro sería con una familia boliviana y, casualidades de la vida, nuestra hija pequeña había estado en Bolivia dando clases de música. Así que, junto a su marido, preparó canciones de aquel país para ambientar la comida.
Peto. Creo que es muy positivo que ellos compartan con la gente de aquí. Al final, todos buscamos lo mismo, sacar adelante a nuestras familias; no hay nada más noble que buscarte la vida para dar de comer a los tuyos. Por eso me dan mucha rabia algunos comentarios que escucho: que si vienen a quitarnos el trabajo, que si van muchas veces al médico… ¡Qué barbaridades!

¿Cómo animaríais a los basauritarras para que participen en Bizilagunak? Cristina: Diciéndoles que es muy enriquecedor ver la forma de pensar y de actuar de las personas que provienen de otra cultura.
Peto: ¡Tienen que hacerlo! Y me encantaría incluso extenderlo, que fuera más de un día y que se pudiese seguir el contacto. Y me gustaría que luego fueran a su pueblo y dijeran lo majos que somos los de Basauri.

IRIS PÉREZ. Boliviana en Basauri

Iris Pérez, a la derecha con gafas, durante su encuentro con una familia basauritarra // Iris Pérez

Iris Pérez nació en La Paz (Bolivia) en 1992 y hace apenas año y medio aterrizaba en Basauri con su madre y con su hermana. Poco tiempo después, se apuntaba al programa Bizilagunak y la experiencia fue tan “enriquecedora” que este año se ha vuelto a apuntar sin dudarlo.

¿Por qué decidiste participar en Bizilagunak? Fue mi madre quien me explicó en qué consistía y me animó. Yo llevaba en Basauri apenas cuatro meses y me pareció que era una idea muy buena para conocer a los basauritarras de cerca.

¿Cómo fue el día del encuentro? ¡Muy divertido! Era una familia compuesta por madre e hijo y nos habían preparado arroz marinero y otras comidas que yo no había probado nunca. Tenía reticencias con la comida, pero todo me encantó. Salimos felices mi madre, mi hermana y yo.

¿Has animado a participar a otros extranjeros conocidos? ¡Claro! Se lo he comentado a varias personas y algunas de ellas tienen intención de apuntarse este año. Siempre les digo que me ayudó mucho a conocer de primera mano a los basauritarras. Aprendí como comían, cómo conversaban, qué temas les interesan… De hecho, este año también me he apuntado y ya estoy deseando que llegue el día.

Y en general, ¿cómo te has sentido recibida en Basauri desde que llegaste? Muy bien. Con la gente joven y la gente mayor no suelo tener ningún problema, los de mediana edad quizá son los más reticentes. Pero en general, la gente siente curiosidad por la vida en Bolivia y me preguntan muchas cosas. Además, he hecho rápido un grupo de amigos y me siento muy integrada.

Arriba