Basauri

Dani Maiz: “En Berlín añoro la cercanía en el trato y la costumbre de alternar de Basauri”

Criado en Basozelai y Bidebieta, el ilustrador basauritarra lleva casi dos años viviendo en Berlín / Dani Maiz

El basauritarra Dani Maiz (Bilbao, 1979) pasó sus primeros años en Basozelai y después en Bidebieta, donde estudió en el Colegio Pozokoetxe (ahora Arizko Ikastola). Tras estudiar en la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Gasteiz compaginó su trabajo como ilustrador profesional con la actividad dentro de la Asociación Profesional de Ilustradores de Euskadi, de la que fue socio fundador, y Galtzagorri (OEPLI). En los últimos 5 años, se ha ido centrando en el trabajo como ilustrador freelance. Y desde hace casi dos, reside en Berlín, donde también es docente en ESDIP. ¿Cómo vive un basauritarra en la capital de Alemania? Hemos hablado con él para que nos lo cuente.

¿Cuánto tiempo llevas en Berlín y por qué decidiste irte alli? Cerca de dos años. Tras la experiencia de vivir antes en otras dos grandes ciudades volví a Bilbao una temporada. Mientras estaba meditando si volver a irme y donde hacerlo, se dieron ciertas condiciones personales y profesionales que me trajeron hasta aquí.

¿Has vivido en otros sitios en el extranjero? Si, anteriormente viví en la costa este de norteamerica. Primero en Estados Unidos (Nueva York) y después en Canada (Quebec, Montreal).

¿Qué es lo más curioso de la ciudad o de su forma de vida? Berlin es extraña. Es fea y sencilla, pero al mismo tiempo exótica y seductora. Es multicultural, cosmopolita y sobre todo una ciudad llena de riqueza creativa. Algo muy propio de Berlin y que al principio choca es el rudo carácter de los locales (Berlineses/Berlinesas). Tienen un peculiar sarcasmo y disfrutan quejandose de todo y de todos. Son muy dados a la sátira. Pero lo compensan con su cordialidad y sencillez por lo que enseguida te resulta normal y te acostumbras a ello.

¿Qué es a lo que más te costó adaptarte de la vida en Berlín? Creo que el idioma. Aunque estuve varios meses estudiándolo intensivamente, lleva un tiempo el manejarlo medianamente bien y te das cuenta que en el día a día es una limitación importante si quieres realmente sentirte adaptado, por mucho inglés que se hable. Afortunadamente el que mi pareja sea alemana me ha ayudado mucho.

Dani Maiz también ha vivido en Nueva York y Quebec / Bidebieta

¿Cuál es la diferencia más notoria que encuentras entre la vida en Berlín y en Basauri? Berlin es una ciudad-capital, para lo bueno pero también para lo malo. Me quedo con su increible oferta artística y cultural, y su historia. De Basauri se echa en falta la cercanía en el trato y la costumbre de alternar como acto de encontrarse y/o celebrar (el poteo, los pintxos…).

En el terreno profesional, ¿cuáles son las diferencias más notables? Principalmente el estatus que tiene todo profesional vinculado con cualquiera de las artes gracias al respeto y el valor que se le da socialmente. Partiendo de esa base el mercado y sus condiciones son mucho mejores aquí.

¿Cada cuánto vuelves a Basauri? ¿Qué es lo primero que haces cuando estás aquí? Intento ir un par de veces al año, para visitar a mi familia y a los amigos. Los reencuentros, las visitas, las excursiones turísticas, comidas y cenas… Cada vez que voy se me acumula todo de tal modo que siempre se me acaba quedando corto.

¿Mantienes el contacto con la gente de aquí? Si, hoy en día es sencillo a través de redes sociales o apps de mensajes, pero con el tiempo sucede que el espectro de contacto se va reduciendo ya que la vida social y el trato personal van desapareciendo inevitablemente al no estar allí.

¿Te informas de lo que pasa en el pueblo? Lo intento. Gracias a la publicación periódica de “Geuria”, con quien colaboro habitualmente; a través de su versión online me tienen al corriente.

¿Tienes pensado volver en algún momento a Basauri para quedarte? En principio no, aunque la vida da muchas vueltas y nunca se sabe, pero estoy bien aquí en Berlin y la idea es quedarme.

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