Basauri

Ruth Diez: “El contacto de los pinceles produce un momento mágico en la mamá y el bebé”

Ruth Díez observando un trabajo en la tripa de una embarazada / Koldo Fernández

Apasionada del maquillaje y del dibujo desde niña, la basauritarra “de toda la vida,” criada en el centro y residente ahora en Basozelai, Ruth Diez (1979) ha creado El sueño de Luar, un proyecto que surgió de forma espontánea y que le ha llevado a especializarse en body painting y más concretamente en pintura para embarazadas, “una experiencia que supone un reto y todo un momento mágico para las mamás y los bebés”. Aunque también hace trabajos de todo tipo, desde pintacaritas en cumpleaños, talleres de autocaracterización, pintura sobre textil, retratos de animales… “Crear arte es algo que me completa como persona”, confiesa.

¿Cómo surge la idea de especializarte en pintura corporal para embarazadas? El sueño de Luar surgió de forma espontánea, desde siempre me ha gustado maquillarme y a mis hijos, sus amigos… Es algo innato en mí. Un día no sabía que regalar a una amiga que iba a ser amatxu y tenía de todo y pensé: tengo maquillaje profesional y sé pintar y tú una buena cámara….ése será mi regalo. ¡¡Y me gustó tanto la experiencia!!!

¿Cómo has aprendido a desarrollar esta especialidad y que peculiaridades tiene respecto a pintar en ‘otras superficies? Cuando me decidí a dar el salto y desarrollar este proyecto, fui aprendiendo sobre mi propio cuerpo, de amigas, amatxus del cole.., voluntarias que se ponían en mis manos. El hecho de que la superficie no sea plana y tenga volúmenes es algo que hace que la obra de arte sea aún más espectacular y cada nuevo proyecto es un reto.

¿Qué tipo de materiales se utilizan y cuánto tiempo duran en la piel? Utilizo pinturas naturales al agua sin perfumes ni parabenos, totalmente inocuas tanto para la amatxu como para el bebé. Nunca utilizo un maquillaje sin probarlo en mí antes. Es una pintura que se activa con el agua y se borra de la misma forma, así que dura hasta que entra en contacto con ésta. En los últimos meses estoy con un proyecto con otro tipo de pigmento que dura alrededor de una semana en la piel y que también pueden solicitar sin ningún miedo.

Diferentes trabajados realizados por la basauritarra Ruth Diez / Koldo Fernández

¿Qué sensaciones y beneficios puede traer esta experiencia en las mamás y en sus bebes? El contacto de los pinceles y las esponjas sobre la piel aportan un agradable estado de relajación a la futura mamá, así como un estimulo placentero en el bebé, que los persigue a su paso. Es algo indescriptible, un momento mágico para ambos.

¿Qué tipo de dibujos suelen pedirte más para pintar? La verdad es que me han pedido de todo, desde la foto de su mascota, hasta duendes, dinosaurios, mandalas…, hasta donde alcance la imaginación. Últimamente, quizás, se están decantando más por el árbol de la vida, pero hemos hecho un poco de todo.

¿Qué es lo más curioso que te han pedido? No me ha llamado la atención ninguna petición, sé que cada uno tenemos una personalidad. Por mencionar algún reto en concreto, en uno de mis últimos trabajos me han pedido un paisaje de los Montes Vascos por que significa mucho para ella, toda una aventura que estoy deseando ver terminada.

Tras la pintura también haces sesión fotográfica como recuerdo... Cuando empecé con este proyecto, ni sabia muy bien cómo enfocarlo, me bloqueé, así que fui donde Koldo Fernández y le enseñé mis dibujos y fotos. Fue él quien me dio el empujón para continuar. Es un gran profesional de la fotografía con quien he hecho grandes sesiones y con quien trabajo en diferentes proyectos. Cuento con otros colaboradores tanto en Basauri como en Leioa y también realizo sesiones yo misma a domicilio o al aire libre, a petición de las chicas.

¿Crees que es una tendencia que está en auge? El belly painting es un trabajo muy artístico, sí es verdad que cada vez se va viendo más y tiene mayor demanda; aunque aquí es muy complicado abrirse camino en un mundo tan desconocido como es el body painting. En el País Vasco hay academias muy buenas de body painting, recuerdo que hace unos 18 años más o menos vi una exhibición en la estación de Abando que me enamoró. Pero aquí no lo veo tan valorado como en Barcelona, Madrid o la zona de Levante.

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