Basauri

Gotzone Gallastegui: “Sería un sueño que no existiera el muro de Larrazabal”

Gotzone Gallastegui, nueva presidenta de la asociación de vecinos / Cedida

La iniciativa ¡Hay muro para rato!, de la asociación de vecinos de Baskonia-Larrazabal, ha sido una de las tres propuestas ganadoras de los premios del programa Impulsa Basauri, organizados por Basauri Bai para iniciativas con proyección social en el municipio. Este proyecto, que se lleva algo más de 4.300 euros, pretende transformar el muro de Larrazabal a través de un auzolan, para “unir al vecindario y hacer un muro reivindicativo para cambiar las cosas”, según explica Gotzone Gallastegui (Basauri, 1962) presidenta de la asociación. La idea es desbrozar la maleza que sobresale del muro, arreglar desperfectos y realizar una serie de dibujos murales que reflejen las necesidades y carencias del barrio. Además, habrá una expo fotográfica del proceso y se organizará una fiesta inclusiva el 23 de junio para inaugurar el nuevo muro. Gotzone nos explica este proyecto con más detalle y nos habla de otras cuestiones que preocupan en el barrio.

Vuestro proyecto para transformar el muro que separa los terrenos de la Baskonia con Larrazabal ha ganado uno de los premios Impulsa Basauri ¿Qué persigue esta iniciativaTiene dos vertientes: unir al vecindario, levantar el ánimo de las personas que viven aquí. Y otra vertiente es hacer un muro reivindicativo y con esperanza de que las cosas puedan cambiar con empeño y dedicación.  Cuando se realizaron las peticiones al Ayuntamiento para limpieza de la zarza que sobresale del muro y cuelga hasta la carretera y del arreglo de una zona del muro que tiene peligro de derrumbe, la respuesta fue habían mandado carta con este tema a los dueños de los terrenos y que no tenían contestación y que no podían hacer nada más. La zarza que sale del muro está molestando, y entendemos que el Ayuntamiento sí puede hacer más pero no tiene voluntad, por lo que los vecinos vamos a plantear una solución “sin coste alguno” que es cortar la zarza que sobresale del muro. De hecho el área de jardinería en el proyecto que hemos presentado no tiene partida económica porque no supone ningún gasto, ya que con una escalera, unas tijeras y unos guantes se puede solucionar este tema.

¿Qué supondría para Larrazabal que no existiera el muro? Sería un sueño porque significaría que se ha desarrollado el entorno de las zonas de alrededor de las viviendas y dejaríamos de ser una isla en medio de las industrias. Significaría también que las instituciones y los políticos llegarían a entenderse para buscar una solución en beneficio de los vecinos y vecinas y no de sus intereses políticos y partidistas.

¿Por qué habéis elegido la fórmula del trabajo comunitario? Esta falta de voluntad que se repite una y otra vez en nuestro barrio nos hizo plantearnos que teníamos que denunciar con un auzolan este gran desinterés y esta poca intención política para solucionar las cosas. Realizar un trabajo comunitario es una forma de posicionarnos ante la pasividad de la administración, de mejorar la imagen y la situación del barrio, de acercarnos los vecinos y vecinas para conocernos. Además ofrece la oportunidad de trabajar valores como la solidaridad, la igualdad, el respeto al medio ambiente y al entorno, la ayuda mutua, la cooperación…

¿Cómo es en general la convivencia en Larrazabal hoy por hoy? Hemos tenido unos años muy tensos, por la falta de civismo y respeto (gritos, insultos, música a cualquier hora, peleas, denuncias, llamadas a la policía…) y hoy por hoy si no se incide con un programa socioeducativo en el barrio, las cosas seguirán igual. El auzolan tiene entre sus objetivos propiciar unas relaciones más saludables y cordiales entre todos y todas las vecinas, es decir, que cada persona aporte su saber para el bien común.

A través de esta iniciativa queréis visibilizar las necesidades y carencias de vuestro barrio. ¿Cuáles son las principales? Estamos hablando de un barrio que está en zona industrial, con industria pesada como es Laminados, Cromoeuropa, etc… un tráfico de camiones constate por la carretera que atraviesa el barrio, unos suelos contaminados, ruinas industriales, falta de equipamientos, viviendas deterioradas, paro, relaciones vecinales en algunas ocasiones muy difíciles y de gran sufrimiento para algunos vecinos y vecinas… Ante este panorama, las necesidades son cohesión social, educación en valores, civismo, mejora de la calidad de vida, respeto a la diversidad de culturas que conviven en el barrio, una atención socioeducativa… Sería necesario agrupar todo esto en un trabajo socioeducativo que tuviera un lugar físico, un centro en el barrio donde se pudiera desarrollar.

Viviendas en Larrazabal / Basauriko Udala

¿Cómo es vuestra interlocución con el Ayuntamiento de Basauri sobre la barrera que supone ese muro? ¿Qué respuestas os han dado cuando habéis pedido que soliciten a SEPES la mejora de la zona? Cada vez que hemos querido hablar nos han atendido, y es de agradecer. A base de realizar peticiones se arregló un charco que había a la entrada del barrio, se han puesto unos bancos y unas barandillas de hierro pintado que ya está oxidado, tenemos más presencia policial, cámaras de seguridad, etc… En relación al SEPES, hace algunos años la asociación solicitó a través del Ayuntamiento la limpieza de los terrenos colindantes con las viviendas, para evitar animales invasores y suciedad, y esa vez sí que se hizo.

Otra de las cuestiones que os preocupa es el deterioro de numerosos edificios de la zona. ¿Qué solución plantearíais? Sobre todo que se logre un acuerdo de municipio, un compromiso de las instituciones para el desarrollo de la zona de Larrazabal. Búsqueda de ayudas económicas, declaración de un Plan especial para la ayuda a la rehabilitación (fachadas, tejados). Además, seguimos estando fuera de ordenación desde hace 32 años, lo que supone que ahora mismo las viviendas necesitan una gran inversión a la que no se puede hacer frente sin el compromiso de todas las instituciones para que Larrazabal se desarrolle. Con ciertas ayudas, subvenciones, etc… que permitan rehabilitar las casas. Existe un informe de situación realizado a petición del Ayuntamiento, encargado a Gizagune en el año 2017, cuyas conclusiones se tendrían que comenzar a desarrollar cuanto antes, en lugar de hacer informes y gastar dinero público para luego no llevarlos a cabo.

La Asociación de vecinos de Larrazabal se constituyó en 2011. ¿Qué habéis logrado durante estos años? Se ha hecho todo lo posible para que se nos escuche, en el Ayuntamiento, en el Ararteko, en los medios de comunicación… Intentando dentro de las posibilidades que se tenían buscar una salida a la situación del barrio. Hemos conseguido algunas reivindicaciones, relacionadas con los servicios: mayor iluminación, renovación del mobiliario colocando dos bancos y papeleras, barandillas de baja calidad, arreglo del charco de la entrada al barrio, mejora del servicio de limpieza, mayor vigilancia con cámaras y presencia policial.

Hace apenas unos meses que te has convertido en la nueva presidenta de la asociación de vecinos, ¿cómo afrontas el reto? Con ilusión y esperanza de mejorar las condiciones sociales y estructurales del barrio, con la ayuda de vecinos y vecinas que forman parte de la asociación y animando al resto a aportar sus ideas de mejora.  Abriendo una canal de comunicación con los partidos políticos, como hicimos a principios de año cuando invitamos a todos los partidos a visitar el barrio para conocer la realidad y escuchar de ellos sus propuestas. El reto es que todos los partidos del Ayuntamiento puedan ponerse de acuerdo para buscar la mejor solución para Basauri, anteponiendo los intereses comunes antes que los intereses políticos y de partido.

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