Basauri

Un religioso, encarcelado en Chile, es acusado por abusos a menores en el colegio San José de Basauri

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José Ángel Arregui Egaña, un profesor religioso español, está en prisión acusado de grabar con cámara oculta a niños de 12 a 14 años en colegios de Madrid y País Vasco.

El profesor José Ángel Arregui de 53 años, miembro de los Clérigos de San Viator, ha sido detenido en Chile por posesión de pornografía infantil y acusado de grabar con cámara oculta a niños en varios colegios. Según consta en las diligencias del caso, todas las imágenes fueron grabadas en España, en tres colegios en los que el profesor dio clase: el colegio San Viator (Madrid), el San Viator (Bizkaia) y el San José (Basauri).

Según publica hoy, 16 de marzo, el diario El País en su edición digital, las imágenes reunidas en 13 DVD, muestran, al menos, a 15 menores de 12 a 14 años. De ellas se ha llegado a la conclusión de que los vídeos fueron grabados entre 1992 y 2005, siempre con cámara oculta. Tocamientos, masturbación a los menores, agresiones físicas y penetración con objetos.

NUNCA HUBO DENUNCIAS CONTRA ARREGUI

El superior provincial de la Congregación de los Clérigos de San Viator en Madrid, Pedro Lahora, asegura que sus miembros no conocían las actividades de Arregui. Además, afirma que nunca hubo denuncias contra él. Por otro lado, Lahora añade que la comunidad religiosa se ha puesto a disposición de las autoridades, tanto chilenas como españolas, para esclarecer los hechos.

LAS SUPUESTAS "MEDICIONES"

Arregui explicó a los chicos que estaba haciendo una tesis doctoral sobre la flexibilidad en la adolescencia, por lo que les dijo que necesitaba “medirles”: determinar cuántos centímetros había entre su mano y su codo; su rodilla y su nalga o el perímetro de sus tobillos. Para ello pedía a los menores que se desnudasen. Mientras, el religioso lo estaba grabando todo con un dispositivo.

DECLARACIONES DE LOS ABUSADOS

Algunos de los abusados han prestado declaración y han explicado a los investigadores que todo les parecía “un poco raro”. Describen la situación como “incómoda sin llegar a ser agresiva”.

En varias ocasiones, los menores no estaban solos durante las mediciones y han afirmado que llegaron a participar hasta tres compañeros. Una de las víctimas ha explicado en su declaración que participó en las mediciones de Arregui cuando estudiaba 8º de EGB, con unos 13 años. El ex alumno ha relatado que el religioso le tocaba constantemente y que se sentía incómodo. Expuso que el profesor le había dicho que no contara nada a nadie, ni siquiera a sus padres ya que la situación podría estar mal vista.

Otra de las víctimas ha descrito los episodios de las mediciones como una situación “especialmente desagradable” y ha explicado que había participado en esta actividad como castigo. Según explica, Arregui le hizo un chantaje. El religioso le dijo que si no lo hacía le suspendería la asignatura de Lenguaje.

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