Basauri

Basauri rinde homenaje al cura José Luis Aja el domingo en Pozokoetxe

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La escultura está realizado por Alfonso Cilveti y cuenta con una ayuda municipal de 56.000 €, más un aporte de los vecinos de casi 30.000 euros. Vecinos de Basauri homenajearán al cura este domingo. La iglesia se ha desmarcado de esta iniciativa.

Tras el homenaje celebrado el pasado lunes, 25 de julio, en San Miguel de Ahedo (Carranza) con motivo del primer aniversario de su fallecimiento, Basauri rendirá un segundo homenaje al cura José Luis Aja en el barrio de Pozokoetxe (Basauri) el domingo, 31 de julio, a las 12:30 horas.

Hasta el momento, los vecinos, colectivos y asociaciones que han colaborado en la creación de la escultura han conseguido reunir 26.800 euros y les restan 3.200 euros “por lo que en Septiembre volveremos con algún partido de fútbol, alguna idea y necesitaremos volver a sacar la lotería de navidad”. Aún sin recoger todo el dinero, los organizadores de la iniciativa esperan poder instalar la escultura para los próximos sanfaustos y han adelantado “a falta de hablar con Herriko Taldeak” que intentarán buscar un hueco entre los actos festivos.

A falta de hablar también con la responsable de urbanismo, han lanzado un mensaje al nuevo equipo de gobierno: “Confiamos que se respete la ubicación pactada con el anterior responsable de urbanismo, Iñaki Martínez, y así la escultura pueda presidir la avenida que llevara su nombre. Hasta entonces, la idea es que dé paso al parque de Bizkotzalde”.

Por otra parte, tal y como indican desde la iniciativa, el actual equipo de gobierno ha llevado a pleno la aprobación de una partida presupuestaria para la fundición de la escultura que asciende a 55.460 € (IVA incluido), “ya que el anterior equipo de gobierno, pese a haberse comprometido con los promotores del homenaje a financiarla, no había destinado ninguna partida económica para ello”, según ha señalado el alcalde Andoni Busquet. Adjunto a la noticia, un texto que conmemora el primer aniversario del fallecimiento de José Luis Aja.

 

{xtypo_info}”UN AÑO SIN JOSÉ LUIS”{/xtypo_info}El 26 de julio se cumple un año desde que José Luis nos dejó, aunque realmente se le empezó a echar ya de menos cuatro meses antes. Cuatro meses de despedida, desesperanza e impotencia que tuvieron el final que nadie quería.

Podríamos hacer balance de todo lo que ha supuesto su ‘marcha’, incluso podríamos hablar de las cosas que no son como a él le hubiesen gustado, una de ellas, seguro y conociendo su humildad, el proyecto que comenzamos hace casi un año: una estatua para mantener su recuerdo. ¿El motivo que nos movió? Principalmente -y consideramos que es el sentir de todos los que han colaborado que son muchos es que algo que él comenzó no terminará ese 26 de julio- que su forma de hacer comunidad y su manera de entender la iglesia sea recordada en Basauri donde estuvo sus últimos 22 años de vida, otro de los motivos sin ninguna duda es el agradecimiento, porque los que hemos tenido la suerte de haberle conocido agradeceremos siempre que haya formado parte de nuestras vidas. Otro tipo de agradecimiento de toda la gente a la que el ayudo y acompaño muchas veces sin pensar en las normas escritas, solo le valían las normas que le dictaba su corazón y por eso José Luis es tan especial.

Desgraciadamente los motivos que movieron que Basauri, Carranza y Portugalete se volcaran en esta idea a la iglesia no parecen validos o buenos motivos y la colaboración con el proyecto de la escultura ha sido nula. De hecho, en ese año se han empezado a sentir de nuevo esas ‘normas’, esos cambios, pero ahí ya lo único que podemos hacer es la realidad de que su imagen tenga un sitio en Basauri, y esperar y confiar en la reflexión.

Este proyecto pronto será una realidad y lo hemos conseguido todos. Desde Carranza, su pueblo cuna; en Portugalete, sin duda un trocito de él; y Basauri su otro pueblo, han llenado de donaciones esta ilusión de conseguir esos 30.000 euros que necesitábamos para pagar la obra que Alfonso Cilveti ha realizado con la misma ilusión que le hemos trasmitido, y aún sabiendo que se le iba a hacer ‘difícil’, o por lo menos largo, el cobro de su trabajo.

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