Basauri

Un consejero de Gerdau dice que la confrontación laboral en Euskadi es ”un problema de sociedad”

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José Antonio Jainaga ha advertido que las industrias están obligadas a ser competitivas “porque de lo contrario se mueren”. Jainaga ha puesto en valor las fortalezas de Euskadi para el tejido industrial, pero ha constituido una llamada de atención sobre el coste de la conflictividad laboral.

El consejero delegado de Gerdau Sidenor, José Antonio Jainaga, ha participado en un foro organizado por SEA Empresarios Alaveses donde ha advertido que las industrias están obligadas a ser competitivas porque de lo contrario “se mueren. Jainaga ha calificado de “problema de sociedad” las consecuencias de una estrategia sindical que afecta a la competitividad en un mercado globalizado. “La confrontación no puede ser un objetivo en sí mismo, ni el conflicto debe ser la única herramienta para llegar a un acuerdo“, ha señalado. El consejero delegado de Gerdau Sidenor ha puesto en valor las fortalezas de Euskadi para el tejido industrial, sin embargo ha constituido una “llamada de atención” sobre el coste de la conflictividad laboral.

El coste medio de la hora de trabajo es de 20 euros mientras que en la siderurgia vasca es de 30 a 40 euros y la jornada anual se sitúa en general en las 1.804 horas cuando nosotros tenemos unos cuantos trabajadores por debajo de las 1.600 horas anuales. Nuestros operarios cuestan igual que los alemanes pero hay que restar la conflictividad y el absentismo. Las fronteras están abiertas y hay que tomar ejemplo“, ha resumido Jainaga ante un foro de responsables institucionales, empresariales y jóvenes emprendedores.

José Antonio Jainaga ha estado durante 20 años en diferentes puestos en Michelin, se incorporó en 1998 a la antigua Sidenor como director general y es consejero delegado de la siderurgia vasca con sede en Basauri y capital brasileño desde 2004. 

{xtypo_info}1.000 DESPIDOS EN 6 AÑOS{/xtypo_info}José Antonio Jainaga ha explicado el exitoso proceso de transformación que ha vivido Gerdau Sidenor para afrontar la caída de la demanda en un sector muy competitivo en todo el mundo y en el que la planta de Basauri se ha especializado en suministrar aceros especiales para los fabricantes de automóviles. El consejero delegado de Gerdau Sidenor ha reconocido que esta reestructuración supuso el despido de 1.000 trabajadores en 6 años aunque ha defendido que se realizó de forma “razonable y civilizada, evitando los conflictos“.

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