Basauri

Rosa Renedo: “En la violencia de género hay que reconocer a la víctima pero nunca ser victimista”

Rosa Renedo considera que la educación es una de las herramientas más imporantes contra la violencia de género / Rosa Renedo

El próximo 25 de noviembre, Basauri se unirá al Día Internacional contra la violencia machista con un homenaje en memoria de las mujeres asesinadas en el último año. A las 13.30 horas, en el cruce de la estatua del caminante en la calle Balendin Berriotxoa con Nagusia se colocarán tantas sillas como mujeres asesinadas. Las sillas estarán ocupadas por mujeres y a medida que se va nombrando a las asesinadas se levantarán de la silla y se dejarán vacías. Hemos hablado con Rosa Renedo (Basauri, 1965), miembro de la Asociación Zure Ondoan de Basauri, que “apoya, escucha y ayuda” a todas las mujeres que están pasando por el mismo trance que pasaron ellas.

¿Cómo surge la asociación Zure Ondoan? Venimos de Marienea y cada una de nosotras ha pasado por su proceso personal. Nos ha atendido la psicóloga del centro, pero también sentíamos la necesidad de hablar con alguien que hubiera pasado por lo mismo, que es quien mejor te va a entender. Ahora nos hemos organizado como asociación para escuchar y ayudar a mujeres que pasan por lo que nosotras pasamos y trabajar en red con el resto de asociaciones feministas. La lucha la tenemos que hacer nosotras, a través de la educación, la ayuda y la escucha. Y somos nosotras las que tenemos que cambiar. Las mujeres tienen que tomar consciencia del problema que sufren y así tener fuerza para salir de él.

¿Qué importancia tiene en estos casos el sentirse escuchada? Te da mucha fuerza para salir adelante, para saber que también lo vas a superar y para no sentirte tan sola. En muchos casos hay rechazo por parte de la sociedad y además después te conviertes en víctima del proceso judicial: muchas veces las mujeres no son informadas y las llevan allí como si fuera al matadero. Nuestro trabajo también es asesorarlas según nuestra experiencia, derivarlas a Marienea y que luego se ponga en marcha todo el mecanismo. Y, en el futuro, además, esas mujeres pueden ayudar a otras, lo que les supone un aliciente en su vida que resulta muy gratificante.

Basauri concentracion violencia machista agosto 2016

Protesta reciente en Basauri contra las agresiones machistas / Bidebieta

Desde vuestra experiencia, ¿hay más casos de violencia de género entre jóvenes o entre mayores? Normalmente se acerca gente mayor que incluso ya está en proceso de separación y nosotras podemos escucharlas sin la barrera que tiene un profesional. Podemos abrazarlas y besarlas, y darles todo ese amor que puede brindarle la fuerza para seguir adelante. Aunque no se acerquen muchas mujeres jóvenes, queremos que también vengan, porque vemos muchas actitudes de control de sus parejas que hacen ver que vamos a peor. A pesar de la información que tienen, sufren muchísimo machismo y control y normalmente no lo ven.

¿Qué es lo que falla para que no se solucione este problema? El fallo está en la sociedad y este es en realidad el debate de fondo: tenemos que ir a las tripas de la sociedad y revisar la educación, porque es una de las herramientas más importantes para parar esto. Este tema no se radica porque no interesa, es un tema político y también económico. El maltrato sigue siendo algo rentable para mucha gente. Y hay muchas cortinas de humo para no abordar el fondo de esta cuestión. Se crean leyes nuevas, pero luego no se aplican porque no hay presupuesto, lo vemos cada día en los juzgados.

El 25N se celebrarán varios actos en Basauri contra la violencia de género. ¿Qué mensaje podemos transmitir para esta fecha tan señalada? Un mensaje claro: es un tema que nunca hay que tapar, hay que sensibilizar a la sociedad, reconocer a la víctima, pero nunca ser victimista. Además, luchar con las armas que tenemos: la educación y el empoderamiento. No se puede permitir ni un caso más.

Arriba