Basauri

Andoni Busquet (PNV): “Hemos llegado a esta consulta porque este plan no es de nadie al 100%, pero tiene algo de todos”

El alcalde Andoni Busquet en su despacho del Ayuntamiento de Basauri / Bidebieta

El día 17 de diciembre, los basauritarras van a hacer historia. Por primera vez, están llamados a participar en una consulta popular para decidir si están de acuerdo o no con llevar a cabo el proyecto de regeneración urbana de San Fausto-Bidebieta-Pozokoetxe. Hemos hablado con Andoni Busquet, alcalde de Basauri, sobre esta fecha histórica y sobre algunos de los detalles de un proyecto que puede “cambiar el aspecto y la forma de vida de una parte importante del pueblo de forma radical”.

El 17D se celebra una consulta histórica en Basauri. ¿Cómo creéis que se desarrollará la jornada? Muchas veces nos movemos por lo que afecta más directamente a nuestro día a día. Desde ese punto de vista, no es fácil que la gente se mueva para una consulta o un tema similar, por eso creo que hay que incidir en la importancia que tiene un proyecto así para Basauri y también en que estamos usando recursos de todos para abordar este proyecto. Por eso merece la pena que todos nos movamos, seamos del barrio que seamos, porque proporcionará cosas interesantes para todo el municipio a nivel de accesibilidad, de creación de espacios libres… Es importante para todos.

¿Cuál es la importancia de esta consulta y del proyecto para el futuro de Basauri? Este proyecto puede cambiar el aspecto y la forma de vida de una parte importante del pueblo de forma radical. Actúa en partes degradadas, en áreas que limitan mucho la accesibilidad y conexión entre barrios; ahí generaremos nuevos espacios tanto para vivienda como para que los vecinos tengan sitios de esparcimiento. Estamos a tiempo de actuar en un sitio que ya desde hace mucho tiempo teníamos que haber actuado y, generar, ahora que podemos, un pueblo mejor. Evidentemente, en una de sus partes, porque un pueblo mejor se hace todos los días y siempre quedan cosas por hacer y actuaciones por desarrollar. Una de las características del plan es precisamente que quizás no sea el proyecto que hubiéramos querido al 100% ninguno de los diferentes agentes implicados en su definición, pero creemos que por eso hemos llegado hasta aquí, por haberlo abierto a la participación y haber incluido muchas propuestas de vecinos, asociaciones, colectivos, etcétera, por propiciar que sea un proyecto de pueblo…

Esta consulta es vinculante. ¿Por qué? Hubo un compromiso que establecimos cuando empezamos con el proyecto y cuando incluso este equipo de gobierno no estaba en el gobierno. Entendíamos que este proyecto había que hacerlo de otra manera, formularlo con otras medidas de participación y en la medida posible con consenso social y en última instancia sería bueno que fuera refrendado en una consulta. Está claro que no se pueden hacer consultas absolutamente para todo, porque esto no andaría, pero hay determinados temas como este que creemos que tienen una importancia especial. Aunque ha habido muchas medidas de participación antes, nos pareció lo suficiente importante el proyecto como para que en su ultima fase pudiera haber una consulta. La consulta está planteada en base a unas condiciones por asegurar que sea mínimamente significativa la opinión emitida para ser considerada. De ahí viene el tema de la participación mínima del 20% del censo y una mayoría cualificada con un diferencial de votos del 5%. Es complicado animar a la gente; es la primera experiencia en este sentido, y también abriremos camino. Nuestro escenario ideal era cuando estaba previsto por primera vez en septiembre de 2016, porque también había elecciones autonómicas. En aquel momento el diferencial era mayor al que ponemos ahora (30%), era más sencillo que la gente se animara, ya que de una vez iba a votar dos cosas. Pero el abogado paró la consulta, y tampoco podemos estar con este tema indefinidamente y esperar año y medio para las próximas elecciones.

Durante los últimos meses, ¿qué impresiones os han transmitido los vecinos sobre este proyecto? Opiniones tan diversas como personas. Aunque mayoritariamente suelen ser favorables, sobre todo lo que han transmitido es que desean que se haga algo ya por fin. Es cierto que los proyectos urbanísticos de esta índole son largos y costosos, cuando hay distintos propietarios involucrados cuestan, pero lo que nos piden es que hagamos algo ya. Y esta es una buena oportunidad para decir que se haga o no esto o si quieren que se haga otra cosa. Hay que tener en cuenta que, por ejemplo, la playa de vías de Pozokoetxe llevará como 20 años sin uso ferroviario o en San Fausto hay edificios con unos 120 años, algunos muy degradados, en un entorno junto a la vía que no ayuda mucho. Este proyecto se comenzó hace ya muchos años, siempre decimos que el futuro se construye desde hoy, pero esto ya se está alargando mucho.

Montaje de parte del proyecto de regeneración urbana propuesto para San Fausto-Bidebieta-Pozokoetxe que se votará en la consulta del 17D / Basauriko Udala

Sobre el resto de partidos, ¿cómo respondéis a las críticas que se hacen sobre todo con respecto a la inviabilidad económica del proyecto? Este proyecto está hecho en base a informes de profesionales con reconocida solvencia profesional, incluso internacionalmente. Está hecho en unos términos urbanísticos y económicos mucho más conservadores, porque nosotros no queremos hipotecar al municipio en una grandísima operación con muchísimas más viviendas o con más obra, como, por cierto, hacían otros proyectos anteriores. La operación está configurada en base a cálculos de ingresos conservadores y a cálculos de gastos más bien tirando para arriba. El beneficio de esta operación para nosotros es básicamente social, no tiene otro beneficio. Aquí no caben cuestiones de especulación ni cosas parecidas, los números son los que son y están claros. Hay partidos que pueden tener un criterio de que pueden hacerse muchísimas más viviendas, con muchísima más densidad. Es un criterio muy claro, pero no es el nuestro. Hay que medir los riesgos cuando se establece una operación con unos niveles de venta de viviendas muy grandes para que den los números. Creemos que se plantea un número de viviendas razonable, muy medido y justo para una operación que también se ha adelgazado mucho. Hay que decir que estamos planteando menos de la mitad de viviendas que preproyectos anteriores y menos de la mitad de gastos de esos mismos prepoyectos. Los tiempos son los que son, en vivienda y en urbanismo.

Una vez realizada la consulta, ¿cómo se desarrollará el proyecto si el resultado es ‘sí’? En no muchos meses, en primavera, ya se podrían empezar a ver pasos claros. Dentro de toda la operación, que está configurada en pasos y en fases, hay cuestiones más fáciles. El final está configurado en un plazo de 10 a 15 años, porque son así las operaciones urbanísticas.

¿Y qué ocurrirá si gana el ‘no’? Tendremos que pensar que hemos hecho un proyecto que no tiene el suficiente apoyo ciudadano y tendremos que ver qué ocurre. Si gana el no, nosotros hemos establecido unos condicionantes en base a unas medidas, está claro que tendremos que respetarlo. Y a partir de ahí configurar otro proyecto y pensar para cuándo sería. De todas formas, hay que recordar que es una actuación que el Ayuntamiento impulsa, pero en la que están involucrados distintos terrenos y casas privadas, así que actuamos de dinamizador para que este proyecto avance. El Ayuntamiento tiene aquí una responsabilidad porque quiere tenerla, es operación de alto intereses social.

Desde el equipo de gobierno, ¿que les diríais a los basauritarras para que voten ‘sí’ en la consulta? Es un proyecto muy importante para todos y puede contribuir a revitalizar y regenerar una parte importante del municipio. Y, sobre todo, hay que destacar que la mejora de Basauri no se acaba aquí, ni nos llevará 100% al Basauri que deseamos porque todavía nos quedarán zonas que intervenir, cosas que mejorar y actuaciones por desarrollar. No es la panacea, es un proyecto importante, pero tenemos que seguir mejorando cosas. Es muy difícil hacer un proyecto completo del Basauri que nos gustaría a todos; un proyecto que mejorara las cuestiones que, por su propia configuración, tiene que soportar Basauri, como las grandes infraestructuras, las vías férreas… En algunos casos, las soluciones son muy complejas y muy costosas. Pero ahora, el cambio en San Fausto-Bidebieta-Pozokoetxe será impresionante, no solo urbanísticamente, sino también en el modus vivendi de los basauritarras, en su calidad de vida y en las posibilidades de esparcimiento en espacios libres.

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