Basauri

Juan Carlos García: “Arbitrar la final de baloncesto en Río 2016 fue una experiencia irrepetible”

Juan Carlos García el tercero desde la izquierda con la Insignia de Oro / Luis García

Hace apenas unos meses Juan Carlos García (Basauri, 1969) pitaba su último partido como arbitro colegiado FIBA y recogía la Insignia de Oro de Federación Española de Baloncesto. Un punto y seguido de lujo para una trayectoria que comenzó en su infancia, ya que desde muy pequeño, fue jugador y entrenador en categorías inferiores en la Cooperativa Basauri y después dio el salto al arbitraje. Internacional desde 2003, tiene “grandes recuerdos” de partidos en la ACB, la Euroliga y la FIBA, pero sin duda, pitar la final de baloncesto entre Estados Unidos y Serbia en Rio 2016 “fue una experiencia única e irrepetible”.

En agosto pitaste tu último partido como colegiado FIBA.¿Cuáles fueron tus sensaciones? Difíciles de describir, un cúmulo de emociones y recuerdos. Recuerdos de muchísimas personas que han sido los artífices de todo lo que he vivido en el mundo del baloncesto. Artífices en el sentido formativo, los que han tenido la paciencia de enseñarme el camino y corregirme las veces que fueran necesarias, para recorrerlo de la manera en que lo he hecho. Emociones porque estaba acompañado de la familia, mis hijos y mi mujer, parte fundamental en esta aventura, dándome su apoyo incondicional. No pudo salir mejor ese ‘último partido’.

Además, recibiste la Insignia de Oro de la FEB. ¿Qué sentiste al recibir ese reconocimiento? Mucho orgullo, porque este reconocimiento, aunque se hiciera a título personal, abarca a todo el colectivo arbitral y a todos los técnicos que en su día confiaron en mí y me ayudaron a perfilar mi figura como árbitro.

Comenzaste en el arbitraje a los 18 años. ¿Qué es lo que más te gustaba del arbitraje y del baloncesto en general? ¿Qué te enganchó? Fue el propio baloncesto el que me llevó a ser árbitro, así de simple. Desde que comencé a practicarlo a los 10 años, me sentí muy atraído por este deporte. Mi relación con él, tanto como jugador o como entrenador en categorías inferiores en la Cooperativa Basauri, fue lo que me llevó a probar el arbitraje y engancharme.

Juan Carlos durante su último partido / Luis García

¿Cómo fue tu formación y como diste el salto a dedicarte profesionalmente al arbitraje?  Vas quemando etapas tanto a nivel provincial, como autonómico y en la FEB. En estas etapas contamos con un cuerpo de técnicos arbitrales de un nivel excelente que son los que te ayudan a progresar y alcanzar tu punto máximo. El paso a la profesionalización también es una consecuencia del grado de exigencia de las dos competiciones profesionales que arbitro. En el 2008 tuve que decidir si quería dedicarme plenamente a ello o no, y el resultado está ahí.

Eres internacional desde 2003, ¿qué momentos recuerdas especialmente de tu trayectoria profesional, después de haber estado en la ACB, Euroliga y FIBA? Hay momentos inolvidables en todas las competiciones. La más importante, sin duda alguna, fue la final Olímpica y vivir unos Juegos Olímpicos como participante. Es una experiencia única e irrepetible. Es la máxima esencia deportiva mundial, donde se concentran los mejores deportistas de todas las modalidades deportivas, y todo rodeado de un ambiente social, lejos de la profesionalización de ligas, que muestra la parte más pura del deporte. Pero también tengo grandes recuerdos de la participación en el Mundial del 2014, o el debut en la ACB o la primera final de Copa o Liga o en partidos de play-off de Euroliga.

Por tu profesión, además, has conocido numerosas ciudades y países. ¿Algo que te haya sorprendido de esas visitas? Intento ser una persona que ve siempre el lado positivo de las cosas; de todos los países y culturas aprendes algo. Pero sin duda de lo que más aprendes es de las personas que conoces, todo lo que te aportan, no sólo en el aspecto arbitral sino también en el personal.

¿Cómo ves el baloncesto en Basauri? ¿Sigues los resultados de los equipos que juegan aquí? Sigo vía redes sociales el crecimiento y la progresión que está teniendo el BSK, del que me alegro muchísimo, porque conozco a las personas que están implicadas en este proyecto, y sé lo mucho que hay que trabajar para transmitir los valores del baloncesto a las generaciones más jóvenes de Basauri. Desde aquí mi admiración para todos ellos.

Después de tantos años en el arbitraje profesional, ¿cuáles son tus proyectos a corto y medio plazo? Ahora mismo, seguir disfrutando del arbitraje y del baloncesto durante unos años más, dentro de una cancha. El momento para realizar otro tipo de trabajo, a nivel arbitral, ya se verá, pero espero que sea dentro de muchos años je,je,je.

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