Basauri

Borja Bayo: “Es un honor que Fran Yeste sea el padrino de nuestro equipo de fútbol de amputados”

borja bayo haszten
El basauritarra Borja Bayo es cofundador y técnico de Haszten / Cedida

El basauritarra Borja Bayo (1988), es cofundador y técnico de Haszten, que trabaja el deporte inclusivo y adaptado en Bizkaia desde 2014 y que cuenta con 35 escuelas y que incluyen una veintena de modalidades de deporte. Con más de 12 años de experiencia en el deporte adaptado, Borja detalla todas las actividades de la asociación, que acaba de poner en marcha un equipo de fútbol de amputados de toda la zona norte con el también basauritarra Fran Yeste como padrino.

¿Cómo surge la Asociación? En 2014, ciertos profesionales que trabajamos en el mundo del deporte adaptado nos dimos cuenta de la poca oferta que había y hablando con familias, fuimos conscientes de que todavía había mucho que cubrir. Los servicios que se ofrecían se centraban en Bilbao y eran escasos. Así que fue una respuesta a las necesidades que nos planteaban las familias y nuestras ganas de profesionalizar el sector. Nacimos con dos escuelas, ahora tenemos 35. Además, desarrollamos talleres de sensibilización, programas municipales inclusivos, campus en épocas de vacaciones…

Uno de las últimas proyectos nacidos en Haszten es el equipo de fútbol de amputados. ¿Cómo nace la idea? Mikel Balmaseda, un chico de Gallarta que practica fútbol amputado se puso en contacto con la Federación Vasca de Fútbol Adaptado y ellos con nosotros para planificarlo. La idea era formar un equipo de toda la zona norte y contamos con jugadores de Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco y Aragón, aunque estamos abiertos a todas las comunidades.

Y además, vuestro padrino es el exrojiblanco basauritarra Fran Yeste. ¡Sí, es todo un honor! Un padre de la Asociación contactó con él y aceptó ser padrino. Es muy motivador tanto para las familias, los profesionales y los jugadores contar con una padrino de primera. Hasta ahora hemos jugado un partido, con el parón del COVID no ha podido hacerse más pero esperamos reactivarlo muy pronto.

Este equipo es solo una más de las numerosas actividades que lleváis a cabo desde Haszten. ¿Cómo ha sido su crecimiento desde que nació en 2014? Echamos a andar a principios de 2015 con un par de escuelas, de gimnasia rítmica y fútbol sala. Durante este tiempo, la evolución ha sido progresiva, y hoy en día ya tenemos 40 escuelas con una veintena de modalidades deportivas adaptadas: atletismo, baloncesto, natación, hockey en silla de ruedas eléctricas, skate, surf, ciclismo, zumba….

Otra acción clave que desarrolláis son los programas de grupos inclusivos. ¿En que consisten? Son grupos en los que hacen deporte en conjunto personas con diversidad funcional y sin ella. También desarrollamos el programa de deporte inclusivo municipal. Cuando alguna persona con diversidad funcional quiere apuntarse a un club convencional, hacemos una valoración y damos herramientas a los entrenadores para que puedan atender las necesidades de esa persona. Es un proceso en el que se implican las familias, fisioterapeutas, psicólogos… El objetivo es que esa persona también pueda disfrutar del derecho a hacer deporte como todo el mundo. Por eso también estamos en las aulas estables de primaria y secundaria y ciclos de formación, en los que damos clases, actualmente suman unos 14. Entre las escuelas y estas formaciones damos servicio a unas 400 personas.

¿Qué supone para los chavales la oportunidad de hacer deporte adaptado? Es un recurso inigualable, tanto para ellos como para sus familias, para las que es un apoyo emocional muy fuerte. Para los chic@s, el deporte supone tener amigos y socializar, al final es lo que más agradecen. Es salud física y emocional y les motiva para tener ganar de salir a la calle, de ver a sus amigos… Además, ganan en autonomía, en habilidades comunicativas y sociales…Hasta mejora su autoestima y su seguridad. Por eso el parón del COVID ha sido duro, porque para muchos es su única forma de estar con amigos. La vuelta ha sido muy especial, en el campus deportivo de verano (también organizamos en Navidad y en Semana Santa). Progresivamente iremos empezando con todo.

¿Falta todavía mucha sensibilización en la sociedad? Queda muchísimo por hacer, por eso desarrollamos talleres y charlas en centros educativos. Se trata de trabajar mucho la empatía, la verdad es que los chavales preguntan mucho y además tienen la oportunidad de manejar una silla de ruedas por ejemplo. Al final, nuestra misión a largo plazo es conseguir una sociedad más inclusiva y equitativa y para ello la sensibilización es crucial. Y no solo en centros educativos, se podría acudir a empresas o a la plaza de cualquier pueblo.

Recientemente habéis creado un grupo de investigación en la Asociación. ¿Cuál es su objetivo? Empezó el año pasado y es para contar con un punto de vista científico de calidad y profesional para por ejemplo, crear prototipos para la práctica del deporte adaptado. Ahora mismo se está trabajando con el skateboarding, para que cualquier persona pueda practicar esta modalidad incluyendo una serie de adaptaciones.

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