Entrevistas

Victoria Iglesias: “Nunca pensé en ser fotógrafa y al final he retratado a grandes como Camarón o Lou Reed”

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Victoria ha trabajado para los mejores medios gráficos del Estado / Cedida

Aunque no tenía vocación de fotógrafa, la basauritarra Victoria Iglesias (1966) es por derecho propio una de las profesionales más reconocidas del sector desde hace 30 años. A finales de los 80, con solo 20 años, dejó su Basauri natal para seguir estudiando Periodismo en Madrid y al poco tiempo empezó a trabajar en ‘Panorama’, una de las grandes revistas de la época. “Al principio iba y venía mucho a Basauri, pero cuando mis padres se trasladaron a Madrid, las visitas se fueron espaciando, aunque sí mantengo contacto con mis amigas del colegio”, explica.

La carrerta de Victoria fue creciendo a pasos agigantados y comenzó a retratar a grandes de la época, como Camarón o Lou Reed, además de escritores y cineastas. En 1993, cuando cerro Panorama, comenzó a colaborar de como freelance como el Magazine de La Vanguardia, El País Semanal, Viajar, Interviú, Tiempo… Además de los retratos, los viajes y los reportajes sociales marcan su trayectoria. Ahora, un libro reúne una selección de sus numerosos retratos y que presentará en Bilbao en septiembre.

¿Cómo nace tu pasión por la fotografía? La verdad es que nunca tuve vocación de fotógrafa, en realidad quería ser veterinaria. Aunque sí recuerdo  con gran emoción la cámara que compró mi padre cuando yo era pequeña y que convirtió en el tesoro de la casa. Empecé Periodismo en Leioa, pero quería conocer más mundo y a los 20 años me fui a Madrid a seguir la carrera. Cuando estaba en el tercer curso, mi vida dio un vuelco. Un día me encontré a Iñaki Gabilondo por la Gran Vía y le pedí trabajo y me apunté a un curso de radio. Allí hice una entrevista a Tamariz y fui a la por aquel entonces exitosa revista Panorama para que me la publicaran. No lo hicieron porque no tenía fotos del entrevistado, pero cuando volví dos meses después me propusieron trabajar como coordinadora de archivo y empezar esa misma tarde.

¿Y cómo fue el paso de estar en el archivo a firmar fotos en la portada de ‘Panorama’? Mi trabajo consistía en coger las fotos de archivo y llevarlas a la redacción para elegir cuáles se publicaban. Poco a poco fui aprendiendo sobre encuadres, puntos de vista… Empecé a amar la fotografía y me compré una cámara. Hacía fotos y conseguía publicarlas en la revista sin pedir permiso. Y un día, de repente, me pidieron hacer una entrevistas y fotos al Nobel de la Paz Perez Esquivel. Fue el punto de inflexión para dar el salto. Empecé a retratar a pintores y realicé reportajes en Jamaica y en un viaje del Queen Elizabeth de Inglaterra a Nueva York. En ese momento es cuando me quedó claro que quería ser fotógrafa.

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Retratos de la fotógrafa basauritarra Victoria Iglesias / Cedida

De esa época es muy conocido un reportaje fotográfico que hiciste a Camarón durante su viaje a Atlanta. ¿Cómo fue la experiencia? Le había hecho otro reportaje unos meses antes. Pero aquel fue distinto, le habían diagnosticado cáncer de pulmón y hubo una gran compenetración entre nosotros. Le fotografíe con su mujer y a solas en momentos cotidianos y creo que para el fue muy importante porque estaba muy lejos de sus casa. Cuando murió justo dos meses después, me llevé un gran disgusto, era el primero de mis fotografiados que moría, y era una sensación muy extraña.

¿Qué otros grandes personajes has podido retratar? Cuándo cerro Panorama en 1993, comencé a colaborar con el Magazine de La Vanguardia y con El País Semanal.Y desde entonces he trabajado siempre como freelance, trabajando en medios como Viajar, Interviú o Tiempo. He tenido la oportunidad de retratar a muchísimos escritores, pintores, cineastas, músicos, siempre dando un toque especial, inventándome algo, complicándome un poco la vida (Ríe). Recuerdo especialmente un retrato a Lou Reed. Me pidieron que hiciera una foto de portada en una rueda de prensa y eso era especialmente complicado. Me llevé iluminación, el mejor equipo de cámaras. Y cuando todos se estaban marchando creo que Lou Reed me vio con toda la parafernalia y me concedió una foto. Le puse de fondo en una ventana y ahí estaba la portada.

¿Y has tenido alguna mala experiencia o decepción? Nunca he sido de tener ídolos. La verdad es que estás muy concentrada en lo profesional, sobre todo antes, cuando con las cámaras analógicas no podías ver el resultado de trabajo hasta que las revelabas. Pero bueno, algunos problemillas sí tuve con Montserrat Caballé, con Cela o con Umbral.

Tus fotografías en distintos puntos del planeta también son muy importantes en tu trayectoria. Para mi viajar es algo esencial, es estar vivo. Gracias a mi profesión he estado en lugares como Cuba, Colombia, Túnez, Chiapas, Libia, Amazonas, Estados Unidos, Austria, Jamaica. Me gusta mucho el reportaje social, retratar a la gente ‘normal’, no solo a ‘famosos’. Porque por supuesto también son importantes, además de que en sus caras se refleja lo que es realmente la vida, por las condiciones de conflicto, hambre y miseria que todavía viven muchas personas en el mundo desgraciadamente.

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