Basauri

Carlos Velasco: ”La gente flipa cuando ve a un taxista tocando la guitarra en el coche”

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Carlos Velasco / Errabal

Carlos Velasco, natural de Basauri, aficionado al jazz y el blues, y taxista de profesión, actuará el miércoles, 25 de enero, en el Social Antzokia. Acaba de publicar su primer disco en solitario, tras pasar por una infinidad de proyectos musicales.

Tras un cuarto de siglo de andadura, el guitarrista basauriarra Carlos Velasco acaba de publicar “Muy personal”, su primer disco en solitario. En el álbum se mezcla el jazz con el blues o sonidos latinos a través de nueve composiciones y en compañía de músicos de primer nivel. El sello Errabal, división de Gaztelupeko Hotsak, ha sido el encargado de editar el trabajo. Hablamos con este genio de las seis cuerdas, más conocido por algunos debido a su faceta de taxista.

Primer disco en solitario tras tocar junto a multitud de artistas como músico de sesión. ¿Necesitabas publicar algo tuyo, algo propio? ¿De ahí el título?
Sí, ya iba siendo hora. Hay varios factores que han confluido y me han empujado a dar el paso. Por un lado, la idea de grabar estaba latente desde mucho tiempo atrás, en más de una ocasión tanto mi mujer como amigos y compañeros músicos me habían alentado a grabar algo mío. Por otro lado, el estar tocando jazz, prácticamente a diario en el parque La Campa de los Ingleses me ha permitido centrarme en esta música y sentirme preparado para grabar. Por ultimo, los conciertos con Joshua Edelman han supuesto un gran estímulo.

En cuanto al título, necesitaba algo que definiera lo que supone para mí éste trabajo y me parecía lo más adecuado ya que es un proyecto mío, todas las composiciones son mías, y he tomado parte en cada una de las fases creativas es decir la grabación, mezclas, los textos, el diseño grafico, y el disco está dedicado a mi mujer y mis hijos.

De todas maneras, no has estado solo en la grabación y, evidentemente, hay más matices que los derivados de tu guitarra…
Todavía no me siento preparado para afrontar un disco tocando  yo solo, y aunque lo estuviera, ahora mismo no lo grabaría, quizás en un futuro, pero antes espero haber grabado  otros proyectos.

Cuando me planteé este disco me apetecía hacerlo en cuarteto guitarra-piano con Joshua Edelman, aprovechando que estábamos tocando juntos, él me aconsejó que hiciera yo mi disco con su colaboración en algún tema, me pareció una buena idea. Es ahí donde me surgió la cuestión de otras colaboraciones, cuales y en qué temas, éstas aportan musicalidad, dan mucho color y riqueza a la grabación.

Lo cierto es que se me pasaron por la cabeza muchos músicos a los que me hubiera gustado invitar,  pero quería que fuera un disco muy mío, en el cual yo asumiera mayor responsabilidad y decidí que debía ser básicamente en trío con algún invitado, me pareció oportuno compartir este proyecto además de con Joshua Edelman , con Santi Ibarretxe y  con Gorka Iraundegui. Cada uno de ellos colabora en un tema diferente quedando seis temas en  trio clasico, uno en trio organo guitarra, otro en cuarteto con saxo alto y otro en cuarteto piano guitarra.

En el texto promocional, Pablo Sanz dice que eres “autodidacta”, pero tenemos conocimiento de que eres músico de conservatorio… ¿no? La cuestión es que el jazz da pie a la improvisación y a la exploración de nuevos horizontes. Hay quien cree que los músicos excesivamente academicistas lo tienen difícil para conseguir emocionar. ¿Estás de acuerdo?
No me considero para nada músico de conservatorio aunque si pasé por el de Bilbao, allí  estudie tres años de guitarra clásica, tendría unos  21 años allí aprendí a leer con el instrumento y también la técnica clásica, la cual he adaptado a mi manera de tocar con púa y dedos. De todos modos, yo ya estaba girando por aquel tiempo con Amaya Uranga y Mocedades y teníamos una banda de Jazz, Pork Pie Hat que funcionábamos en festivales, también he participado en algún seminario y he recibido unas cuantas clases de Iñaki Salvador, pero básicamente mi formación es autodidacta, de niño, mi padre, aficionado al flamenco, me enseño los acordes básicos a partir de ahí yo fui sacando de oído las canciones que me gustaban, al principio generalmente  rock, más tarde jazz. Entonces no había Internet ni escuelas de música moderna ni revistas ni videos didácticos, aprendías solo y tocando con otros que estaban en tu misma situación.

Respondiendo a tu pregunta, yo entiendo la música como transmisora de sensaciones y emociones, como algo vivo no como algo frío y calculado, independientemente de su complejidad o del estilo que sea, me gusta la música que me llega dentro, pero creo que la capacidad de emocionar es un don como lo lo es el talento, no creo que esté reñido con el grado de preparación académica o técnica, ahora bien si un músico no tiene este don tendrá que recurrir a recursos académicos o técnicos, creo que es eso a lo que te refieres, por otro lado si tienes talento y feeling, cuanto mayor sea tu preparación académica y técnica más y sobre todo mejor te vas ha expresar y por consiguiente vas ha poder emocionar más.

En tu caso, ¿pesa más lo que uno siente o lo que uno ha aprendido de otros?
En mi caso, lo que he aprendido de otros lo he elegido yo porque me resultaba irresistible ya que  me transmitía algo muy profundo,  necesitaba tocar eso de esa manera para  poder expresarlo yo también, ¿comprendes? Es lo mismo todo, es lo que yo siento, tanto con  lo que escucho  como  con lo que toco,  lo cual intento transmitir.

Hablamos de un disco de jazz, pero hay momentos más blueseros, pasajes latinos y algo de be bop. ¿Querías tocar diversos palos para no ceñirte a un solo patrón?
En cierto modo es así, intento que mi música no sea  monótona y aburrida, mis influencias son muy amplias y no solo de jazz es lógico que al componer aflore todo eso de lo que me nutro, además me parecía apropiado al tratarse de mi primer disco mostrar todas esas facetas con las que me identifico y que forman parte de mi personalidad, cuando decidí grabar contaba con cinco temas que ya tenía que quise integrar en el disco al hacer esto corría el riesgo de que los temas sonaran diferentes sin conexión unos de otros.

Como una especie de muestrario, sabes a lo que me refiero no? Nada mas lejos de mi intención,  Eso era lo ultimo que quería lo prioritario para mi ha sido integrar todos esos temas diferentes y las interpretaciones de los músicos invitados dentro de un todo, una línea conductora, mi identidad, mi personalidad, en ese sentido estoy contento del resultado y no ha costado ningún esfuerzo, la música ha surgido así.

Los títulos van antes o después de las composiciones? Es decir, ¿es el propio tema el que te sugiere el título, o piensas en, por ejemplo, “días de invierno” y de ahí nace la canción?
De momento y con mi corta experiencia componiendo, te puedo decir que lo ultimo que hago y además me cuesta mucho es poner el nombre a los temas, suelo poner unos provisionales para identificarlos y finalmente siempre le pido Bego, mi mujer que me ayude a ponerles título, pero creo que perfectamente se puede hacer un tema en base a un título, una idea o una imagen un sentimiento…

¿”A vueltas” tendría que ver con tu faceta de taxista?
¡Muy bueno! podría ser perfectamente, ¡ojalá se me hubiera ocurrido! La idea inicial de ese tema era una rueda de acordes de 16 compases que dejaba repitiendo con el looper sobre la cual tocaba la melodía, de ahí el titulo. La música, créeme, es algo increíblemente maravilloso, pero la profesión de músico, generamente, es muy dura. Exige una gran preparación y un constante reciclaje y mantenimiento. Está muy poco valorada, supone un gran esfuerzo no solo para tí que al fin y al cabo es tu vocación, sino para tu familia que sufren tus penurias económicas y si trabajas tienen que sufrir tus ausencias ya que siempre vas al revés del mundo, trabajas cuando ellos duermen o están de fin de semana o de vacaciones.

Te cuento lo del taxi, la verdad es que con la música no he llegado a conseguir una estabilidad económica de cara al futuro, antes de decidirme por el taxi intente conseguir trabajo en escuelas de música municipales, donde las condiciones de trabajo fueran dignas pero no salio nada entonces busque esa seguridad en el taxi que además me permitiría seguir con la música, bueno eso era antes, ahora con la crisis y la llegada del metro a Basauri este sector está pasando una racha verdaderamente mala, por lo menos aquí en nuestro pueblo. A parte del motivo económico, hay una razón estratégica muy importante, el taxi me permite mucha flexibilidad y libertad a la hora de ensayos, conciertos, grabaciones… Ya que yo soy tanto jefe como trabajador, además dispongo de un estudio en el coche gracias a los avances tecnológicos, imagínate con todo el tiempo muerto que tenemos los taxistas, es la bomba para un músico que siempre anda rascando tiempo para estudiar.

¿Le pones tu disco a los clientes en el coche? ¿Llevas la guitarra en el maletero?
Lo he hecho en dos o tres ocasiones solamente, en el coche escucho la música que quiero, independientemente de si llevo a alguien o no, cuando me apetece escuchar mi disco lo pongo, y si alguien monta pues lo escucha. En el coche siempre llevo el portátil y la guitarra, al principio la gente flipaba mucho viendo un taxista con una guitarra tocando dentro del coche, ya se van acostumbrando, jejeje.

25 años de carrera y tu primer álbum. No habrá que esperar otro cuarto de siglo para el siguiente, ¿no? ¿Qué te gustaría hacer a este respecto?
Espero que no, espero que este disco sea un punto de inflexión y de partida en mi carrera, de hecho tengo varios temas nuevos y bastantes ideas para desarrollar, y también varios proyectos en mente, hay uno que me atrae especialmente es muy abierto a la improvisación y a la experimentación, es un dúo guitarra batería, con Borja Barrueta. De hecho, hemos tocado en tres ocasiones. También me atrae mucho el trío con órgano o cuarteto con saxo o quinteto, bueno no adelantemos acontecimientos, de momento, componer y ya veremos luego, pero sí te puedo decir que tengo mucha ilusión y energía.

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