Basauri

Carta | Humanizar la atención en la residencia Bizkotxalde de Basauri

carta opinion bizkotxalde

Mi madre vive en la Residencia Bizkotxalde de Basauri. Es capaz de andar perfectamente pero, el pasado 11 de noviembre, intentando vestirse sola, se cayó al suelo. Tras la caída la llevaron al hospital donde le diagnosticaron una rotura de ramas iliopubianas, quedando para el día 25 del mismo mes la valoración de control. Vuelve a la residencia para seguir su vida dentro de las rutinas de la institución.

Cuando el 25 de noviembre la llevan al ambulatorio para ese control y sacarle nuevas placas, descubrimos, al ayudarle a desvestirla, que tiene la pierna izquierda totalmente rotada y un gran abultamiento en la cadera. Las placas que le realizan confirman las sospechas: rotura de cadera. Inmediatamente al hospital a intervenir y colocar una prótesis.

En 15 días la cadera había pasado de una fisura a romperse totalmente. En la residencia no ha habido ningún control de esa lesión. Aparte de eso, en el hospital descubren que mi madre tiene el cuerpo totalmente seco, con una falta de hidratación sorprendente para una persona que esta atendida.

Evidentemente los profesionales de la salud que atienden a mi madre deben seguir un protocolo claramente establecido: valoración (recoger datos mediante observación y entrevistas); diagnóstico (analizar los datos para concretar el problema y las necesidades del paciente); planear la actuación (elegir las medidas para la resolución); aplicar esas medidas y ver su evolución. Todo ello encaminado a un objetivo prioritario: la humanización de la atención sanitaria. No me lo invento, es un protocolo estandarizado y que todo sanitario estudia.

Nada de esto se ha hecho en el caso de mi madre. ¿Cuántos casos más habrá en la residencia Bizkotxalde de Basauri que estén sufriendo esta realidad?

Miren Urretxu
Vecina de Basauri

Arriba