Basauri

Aratz Beranoaguirre: “Casi todo lo que vemos a nuestro alrededor está hecho a partir de la geología”

aratz beranoaguirre basauritarra
Aratz llegó a Frankfurt hace dos años con una beca del Gobierno Vasco / Cedida

“Todo lo que vemos a nuestro alrededor está hecho a partir de la Geología, excepto lo construido con madera”. Así destaca la importancia para nuestro mundo de esta disciplina “especialmente maltratada” el geólogo Aratz Beranoaguirre (Basauri, 1985), doctorado por la UPV/EHU. Aratz se dedica concretamente a la geocronología, con la que se calculan las edades de las rocas y minerales, lo que le ha dado la oportunidad de trabajar con rocas de Angola, norte de África, Caribe, Alpes, Suramérica, Estados Unidos, Australia, Medio Oriente…  Después de vivir en Madrid, hace dos años recaló en la ciudad alemana de Frankfurt con una  beca postdoctoral del Gobierno Vasco. “Lo peor de Alemania es la poca cultura gastronómica que existe, comen porque hay que alimentarse que si no ni comerían”, asegura. Pero la vida en Frankfurt también tiene muchos aspectos positivos y Aratz nos los ha explicado en esta entrevista.

¿Qué es lo que hace exactamente un geólogo y que importancia tiene? Es la rama de la ciencia que estudia la composición y estructura del planeta Tierra, así como los procesos que se han dado a lo largo del tiempo. A día de hoy tiene un gran interés económico. Si miras a tu alrededor, todo está hecho a partir de la Geología, excepto aquello que está construido con madera. Coches, edificios, móviles, ordenadores, carreteras, etc… todos los componentes son extraídos de la Tierra, que ha sido previamente estudiada por un geólogo o geóloga. Y así mil cosas: para disponer de agua subterránea, alguien debe haberla prospectado; para tener petróleo o gas, alguien debe detectar su existencia en el subsuelo, etc.  ¡Fíjate si es importante la Geología que a día de hoy sigue provocando guerras! El ejemplo más claro lo tenemos en la lucha por el control de las reservas de coltan en la República Democrática del Congo.

¿Crees que la gente conoce bien vuestro trabajo? Creo que vivimos en una sociedad de espaldas a la ciencia. En términos generales, muchas cosas básicas (por ejemplo que es un virus o cómo funciona) son desconocidas para gran parte de la población. Todavía se sigue considerando que la ciencia es un gasto y no una inversión. Hay mucha gente que trabaja duro por la divulgación de la ciencia (el biólogo basauriarra Koldo Garcia por poner un ejemplo), pero el altavoz y repercusión de sus mensajes es más bien limitado.  A partir de ahí, si es verdad que quizá la nuestra, sea una disciplina especialmente maltratada. Creo que incluso la gente nuestro entorno desconoce lo que hacemos. Y en eso me temo que quizá tengamos nuestra parte de culpa… Pero creo que no hay ciencia suficiente (Geología en especial) en la educación primaria.

¿A qué te dedicas actualmente dentro de la geología?  Soy geocronólogo. Me dedico a establecer/calcular las edades de las rocas y minerales, para posteriormente construir una sucesión cronológica de los diferentes procesos geológicos acaecidos en un área en cuestión. Hay varias técnicas para ello, y yo lo hago mediante lo que se denomina datación radiométrica. En mi caso, soy especialista en los sistemas Uranio-Plomo, Rubidio-Estroncio y Lutecio-Hafnio. Hay ciertos minerales que incorporan mucho Uranio y poco Plomo en su estructura cristalina. Con el paso del tiempo (millones de años), el Uranio se desintegra a Plomo y midiendo la cantidad de ambos elementos, podemos llegar a calcular las edades de esos minerales, es decir, conocer hace cuánto tiempo se formaron. Por poner un ejemplo sencillo: supongamos que tenemos un plato con 20 manzanas, y que cada mes que pasa, una de esas manzanas se convierte en una pera. Si pasado un tiempo nos encontramos con 8 peras y 12 manzanas, es fácil calcular que el tiempo transcurrido ha sido de 8 meses. Evidentemente es más difícil, pero espero que se entienda mejor con el ejemplo…

A lo largo de mi carrera he tenido la opción de datar rocas de una infinidad de lugares, aunque por desgracia para mí, no he sido yo el que ha ido en persona para coger las muestras en todos los casos, ¡que más hubiese querido yo! La tesis la hice con rocas de Galicia, y a posteriori he trabajado con rocas de Angola, norte de Africa, Caribe, Alpes, Suramérica, Estados Unidos, Australia, Medio Oriente…

¿Existe algun lugar que por su peculiaridad  sería visita obligada para un geólogo? Depende un poco de la rama de la Geología en la que te muevas. La Península Ibérica es muy interesante geológicamente ya que en un espacio pequeño hay muchos tipos de roca e historias geológicas. Toda la costa cantábrica, desde Pirineos hasta Galicia y norte de Portugal es una pasada. Y en Euskal Herria, el famoso Flysch de Deba-Zumaia puede catalogarse como lugar de referencia en lo que a rocas sedimentarias se refiere. Hay muchos investigadores e investigadoras extranjeras que vienen a nuestra costa a por muestras. En lo que a mí se refiere… ahora mismo le tengo echado el ojo a una zona de los Alpes en la zona sur de Suiza que nos plantea unos retos muy interesantes desde el punto de vista de la Geocronología. ¡A ver si me puedo escapar para allí pronto!

Has estado en Madrid, ahora a caballo entre Alemania y aquí…¿Cómo se vive lejos de Basauri? Creo que a nivel cultural las diferencias no son tan grandes, ya que no dejan de ser sociedades occidentales; capitalistas si se me permite el término. Como en todas las comparaciones, todos los lugares tienen sus pros y sus contras. Pasé de un pueblo de 40.000 habitantes en el que quien más quien menos conoces a mucha gente a una gran urbe como Madrid de 3 millones de personas en el que pasas desapercibido. Frankfurt en cambio, guarda muchas similitudes con Bilbao y en ese sentido, cada cual puede preguntarse a si mismo y pensar que tiene de bueno, o de malo, vivir en Basauri o en Bilbao.

El caso de Madrid sí que es diferente. Yo disfruté muchísimo en la capital del Reino, ya que siempre he sido de parar poco en casa… Acudía con frecuencia al teatro (mínimo una vez a la semana) o a la opera (a esto menos, ya que es más caro); pero además hay un sinfín de conciertos, charlas, debates, partidos de cualquier deporte, bares abiertos casi 24 horas…

aratz beranoaguirre frankfurt

Aratz se dedica a la geocronología / Cedida

¿Cuándo fuiste a Frankfurt y qué te llevó allí? Me vine a Frankfurt hace dos años, con una beca postdoctoral del Gobierno Vasco. El proyecto en el que estaba en Madrid estaba próximo a terminar (aunque luego lo extendieron y sigue activo) así que me tocaba buscar otras alternativas… Las becas postdoctorales de Gobierno Vasco están dirigidas a que las personas doctoras sigan con su formación en el extranjero. Presenté mi propuesta para venir al laboratorio de la Universidad de Frankfurt (uno de los punteros en Geocronología a nivel mundial) y tuve suerte. La beca consta de dos años en el extranjero y un tercer año de vuelta a casa. Acabo de completar los dos años, así que este año en principio estaré más por el pueblo (aunque viajare a Frankfurt con frecuencia).

¿Cómo es tu vida en Frankfurt? Ahora llevo una vida más tranquila, aunque tiene movimiento cultural importante para el tamaño de ciudad que es, el idioma es un hándicap… He aprendido alemán como para desenvolverme en la vida diaria, ir al mercado, al médico, a un restaurante, etc. pero todavía no llego al nivel para ir a una obra de teatro. Tengo pendiente una obra de mi profesora de alemán, que también es actriz y nos invitó a una obra suya “fácil de entender” (¡según ella claro!), pero se suspendió por la pandemia y estamos a la espera. Pero bueno, la verdad que no me quejo de ningún sitio, en todos ellos he vivido bien.

¿Qué consideras que es lo mejor de Frankfurt? Es una ciudad tranquila y agradable para vivir. Creo que tiene una alta calidad de vida. Es muy similar a Bilbao. Está rodeada de naturaleza, y el centro de la ciudad tiene una rivera del rio muy bonita para pasear. La gente por lo general es amable y educada. Ahora mismo, y más si cabe a raíz del Brexit, se ha convertido en la capital europea de las finanzas, y eso hace que sea una ciudad muy cosmopolita. ¡Yo he conocido gente de una infinidad de países! Leí hace poco que en Frankfurt hay 186 nacionalidades. Y eso que a nosotros nos meten con españoles o franceses que sino, ¡sería una nacionalidad más todavía! Sin ir más lejos, en mi grupo de investigación somos 8 personas, de las cuales 4 somos extranjeras.

¿Y lo peor? Lo malo de Alemania es la poca cultura gastronómica que existe, comen porque hay que alimentarse que si no ni comerían… ¡Es más fácil encontrar restaurantes italianos, chinos, hindús, etc. que de cocina tradicional local! A mí se me hace especialmente duro lo referente al pescado, que apenas comen. No existen pescaderías, y en el supermercado apenas hay salmón y alguna dorada… Por suerte he encontrado una especie de supermercado/almacén italiano que tiene un área de pescadería, aunque es algo caro en comparación. Porque los precios son una de las cosas sorprendentes, el precio de la vida en general (desde el carro de la compra hasta los precios en la restauración) es prácticamente igual que en Basauri o Madrid, ¡cuando los sueldos son el doble (o más)!

En cuanto a las relaciones sociales, ¿es fácil hacer amigos? La vida social en principio no es tan diferente. La gente pasa el tiempo libre paseando, yendo al cine/teatro/opera, yendo al estadio de fútbol o cenando en cuadrilla en algún restaurante. El mayor cambio es que en los bares la gente no se está de pie sino sentada en mesas. Eso hace que los círculos sean muy cerrados y por lo tanto cueste hacer amistades. Yo cuando llegue, solía ir a los bares con la esperanza de conocer gente… ¡pero es casi imposible! Luego al final, pues me apunté a un club de montaña, empecé a aprender alemán y así fui conociendo gente. Parte de mi cuadrilla es gente que conocí en las clases de alemán.

¿Cómo se ha vivido la situación de la pandemia en Frankfurt y cómo está actualmente? En la primera ola cerraron todo excepto los supermercados. Pero se podía salir a la calle a pasear (con alguna restricción como por ejemplo, nunca más de dos personas juntas). Los contagios y fallecimientos fueron muy pocos y esto quizá nos hizo perder el miedo, sobre todo viendo lo que ocurría en el resto de Europa… pero la segunda ola ha sido más dura. (En Alemania solo ha habido dos olas, la de primavera y la de otoño-invierno).

En torno a Navidad sucedieron los números más altos de contagios (el máximo fue sobre 300 casos por 100.000 habitantes) y los días más luctuosos fueron a principios de año, con 1000-1100 fallecidos diarios. Los bares llevan cerrados desde el 2 de noviembre, y el resto del comercio cerró a principios de diciembre. De momento seguirá así hasta el 7 de marzo, aunque hace tiempo que la incidencia de contagios es baja (a 15 de febrero, Frankfurt tiene una incidencia de 55 casos por 100.000 habitantes).

Arriba