Basauri

Silvia Gómez: “No voy a descansar y voy a ir a donde haga falta para que se haga justicia con mi hijo Ekain”

silvia gomez ekain perrino
Silvia Gómez junto a su hijo Ekain durante la manifestación contra la homofobia / Geuria.eus

El pasado 10 de junio, centenares de basauritarras mostraron su apoyo a Ekain Perrino, el joven de Basauri que unos días antes había sufrido una agresión homófoba en el parque Bizkotxalde. La protesta se extendió masivamente por las redes y tuvo repercusión en numerosos medios estatales. Hablamos con la basauritarra Silvia Gómez, madre de Ekain, para que nos detalle cómo avanzan las pesquisas y cuáles serán los próximos pasos a nivel judicial.

¿Cómo está la situación ahora mismo? Tras la denuncia, la Ertzaintza nos comunicó que tenía identificados a todos los presuntos culpables y las cuestión ahora mismo está en el juzgado. De los 13 presuntos implicados, 9 fueron identificados en el mismo momento. Yo pensaba que una vez identificados, ya era suficiente. Y siento mucha impotencia porque no sea así, ahora mismo ellos están libres. Pero yo no voy a descansar, voy a ir a donde haga falta y voy a luchar todo lo que pueda para que se haga justicia.

¿Cuáles son los siguientes pasos? Varios de los testigos que estuvieron durante la agresión ya han declarado, pero al parecer lo más importante y lo que realmente vale a nivel digamos judicial sería una rueda de reconocimiento. No obstante, parece que el asunto va a ir lento, teniendo en cuenta también que ya empieza el verano. Y todavía no sabemos cuándo será esa rueda de reconocimiento. Si se retrasa a septiembre, considero que después de tanto tiempo es muy difícil reconocer a los presuntos agresores. Además, el agredido tiene que concretar que es lo que le ha hecho cada presunto agresor, lo cual me parece muy complicado.

¿Crees que debería haber cambios en las leyes en ese sentido? Desde luego, me parece increíble que ante una paliza propinada por tantas personas tengas que identificar qué es lo que te hizo cada uno. Por eso creo que sí que habría que cambiar ciertas aspectos, puesto que en caso en contrario es muy fácil que los agresores queden impunes. A mi hijo le siguieron pegando después de que se quedara inconsciente, por lo que veo que, además de un delito de odio y homofobia, podemos hablar de una tentativa de homicidio. Es que después se marcharon tan campantes, ni siquiera salieron corriendo. Veremos cómo sigue la cuestión.

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Centenares de personas arroparon a Ekain el pasado 10 de junio en Basauri / Geuria.eus

La manifestación que familiares y amigos convocasteis en Basauri tuvo una gran afluencia. ¿Os lo esperabais? Durante la semana vi que se movía mucho el tema en redes sociales. Pero la verdad es que fue impactante la magnífica respuesta que hubo para apoyar a Ekain, fue muy emocionante. Además, sé que estuvieron presentes diferentes representantes políticos, como del Delegado del Gobierno Denis Itxaso, pero ni me di cuenta. En ese momento estaba muy pendiente de mi hijo, que tras la manifestación estaba hablando con los medios de comunicación.

La agresión también ha tenido repercusión a nivel estatal, tanto en medios como en las redes. Sí, la verdad es que nos llamaron muchos medios de comunicación de todo el Estado. Supongo que a parte del hecho en sí, ha tenido mucho que ver que amigos de mi hijo que viven en otras partes del Estado lo hayan movido por Madrid, Zaragoza o Barcelona. Hasta me han comentado que la ministra de Igualdad Irene Montero publicó un tuit al respecto.

Después de tanta repercusión, ¿crees que este tipo de casos pueden caer en el olvido? Creo que es un tema del que tenemos que seguir hablando ahora, en septiembre o cuando haga falta. Porque no voy a permitir que los culpables se vayan de rositas. Tengo muy claro que no lo voy a dejar, que si tengo que hacer en septiembre otra manifestación en mi pueblo la voy a hacer, porque me apoya mucha gente. Llegaré hasta el Parlamento Vasco si hace falta. Solo quiero verlos en un juicio, que salgan en todas las televisiones y que tengan que salir a escondidas.

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