Basauri

CINCO MINUTOS CON | Sergio Factorovich: “Estoy deseando volver a Basauri para siempre y ver crecer a mi nieto”

sergio factorovich

El argentino Sergio Factorovich (Buenos Aires, 1956) ha pasado dos meses este verano en Basauri y ha vuelto a su tierra enamorado de nuestro pueblo. Fabricante de diferentes tipos de grúas para personas con discapacidad desde hace 16 años, una visita a su hija y a su nieto le ha convencido de que quiere “quedarse para siempre” en Basauri. Charlamos con él para que nos cuente qué es lo que le ha encandilado y cuántos amigos ha hecho. Con varios de ellos sigue en contacto y no deja de hacerlo también por redes, publicando a menudo en grupos de Facebook relacionados con Basauri recordando los buenos momentos que vivió aquí.

¿Cuándo y por qué viniste a Basauri? Visité Basauri desde mitad de junio hasta mitad de agosto de este año. Dos meses en los que me enamoré irremediablamente del lugar y la verdad es que ya estoy deseando volver.

¿Conocías Basauri o era tu primera vez? No, el pueblo no lo conocía, fui allí para visitar a Anahí, mi única hija y también para ver a mi nieto. La última vez que lo vi fue en Argentina y por entonces usaba pañales y casi no hablaba. De todas formas, yo me crié entre gallegos y vascos, de hecho mi abuelo putativo se llamaba Lelo Zagasti, así que tenía vinculación desde siempre con vuestra tierra.

¿Qué es lo que te enamoró? Disfruté muchísimo esos dos meses que estuve allí. Era un placer tomarse un café, pasear por los Miradores o disfrutar del monte y de la calidez de vuestra gente. Pero no solo conocí el pueblo. Me gustaba mucho coger el tren de Cercanías y el estupendo metro que tenéis para visitar lugares como Portugalete, el Museo Guggenheim o Plencia y otras playas donde me llevaba mi hija Anahí.

¿También hiciste amigos? La gente de Basauri fue siempre muy cordial y educada. Por ejemplo, conocí a Marcial Díaz de la Pulpería, donde tuve la suerte de comer varias veces. También a Manolo Fernández, compañero de café y charlas en numerosas ocasiones durante mi estancia. Con ambos sigo en contacto. Los primeros días tomé café en varios lugares, hasta que llegué a Soloarte y, gracias a su cordialidad, Alfredo se ganó un cliente durante todas las mañanas que estuve en Basauri.

¿Has recomendado a tus amigos en Argentina que vengan a Basauri? Por supuesto que se lo he recomendado a mis amigos. No deben de dejar de conocer el pueblo porque realmente merece y mucho la pena.

¿Piensas volver pronto? ¿Cuándo te gustaría regresar? Espero regresar el próximo verano y volver a gozar de muchos de los placeres que ofrece Basauri. Estoy deseando volver a disfrutar de Santino, de los Miradores, del café y del monte. Deseo que me den permiso para vivir allí y de esa forma poder ver crecer a mi nieto y contemplar cómo se convierte en un buen hombre.

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