Basauri

José Sainz: “En EE.UU., lo que más añoro de Basauri es la vida social y los servicios”

El basuritarra vive desde hace 23 años en Estados Unidos // Foto: José Sainz

Hace ya casi 23 años que el basauritarra José Sainz abandonó Pozokoetxe, concretamente la calle Zumalakarregui, “donde aún viven mis aitas” para iniciar su vida en Fredericksburg, Virginia (a una hora al sur de Washington), donde es profesor titular en el Departamento de Lenguas Modernas y Director del Centro de Educación Internacional en la Universidad de Mary Washington. En Estados Unidos, además, conoció a su mujer Amy, con la que ha tenido tres hijos: Andoni, Amaia y Jon Ander. Dos veces al año, “por pocos días y siempre por motivos de trabajo”, vuelve a Basauri, “mi casa, mi segunda casa, pero mi casa al fin y al cabo”.

¿Por qué te fuiste a Estados Unidos? Pasé allí un año académico tras Selectividad y después volví a estudiar Filología Inglesa a Deusto. Regresé a EE.UU. para hacer un Master (1994-96) y continúe con un Doctorado (1996-2001). Para entonces, ya veía que las condiciones del mercado laboral en España eran nefastas para el tipo de estudios que tenía y mis intereses profesionales, no así las del mundo académico en EE.UU. En 2001 me ofrecieron una plaza de profesor y en 2005 obtuve la plaza de titular. En 2010 conseguí el puesto de Director del Centro de Educación Internacional.

¿Qué diferencias te chocan más? La falta de vida en la calle, la cuadrilla, quedar para tomar algo después del trabajo, etc. Además, donde vivo necesitas el coche para todo: para ir al trabajo, al supermercado, al cine… Aunque la gente que vive en los grandes centros urbanos norteamericanos puede hacer una vida similar a la que haríamos en Basauri, salvando las distancias, claro.

José vive con su mujer y sus tres hijos en Fredericksburg, Virginia // Foto: José Sainz

¿Qué es lo que más añoras de Basauri? El que todo está a mano, las infraestructuras, el acceso al metro y al transporte público en general, estar a 20 minutos del aeropuerto, los servicios, la vida social, las zonas peatonales con sus bares y terrazas, etc. Esto lo veo desde la óptica del que se fue y que ve al pueblo desde la distancia con cierta añoranza. Seguro que hay gente que tendrá quejas sobre el pueblo, pero uno valora lo que tiene cuando ya no lo tiene.

¿Qué te gusta ir a ver o a hacer cuando regresas a Basauri? Algo bastante simple como salir a pasear por el pueblo y quedar a tomar algo en el Irrintzi o en el Café Basauri; dos cosas que valoro mucho. Si coincide, siempre digo que sí a un pintxo-pote o a ver un partido del Athletic en algún bar.

¿Ha venido tu familia contigo? Si, desde hace muchos años. A mis críos (de 8, 10 y 12 años) siempre les encantan los parques y las zonas ajardinadas para correr, jugar al fútbol…Y por supuesto, el poder estar en la calle hasta las tantas y seguir jugando, aunque sea de noche. También les llama la atención subir por las rampas mecánicas de Basozelai o las tiendas de chuches.

¿Piensas regresar definitivamente algún día a Basauri? De momento no. Mi vida, mi trabajo y mi familia están aquí pero nunca se sabe lo que puede deparar el futuro.

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