Entrevistas

CINCO MINUTOS CON | Kepa Loroño: “Creo que Urbi es una zona olvidada de Basauri”

kepa loroño vecino
Kepa Loroño / Cedida

Inauguramos con Kepa Loroño (Basauri, 1963) nuestra nueva sección CINCO MINUTOS CON… Charlamos cinco minutos con vecinos del municipio. Cinco minutos para conocernos, hablar de vivencias, preocupaciones, festejos o lo que nos pase por la cabeza. Cinco minutos pueden dar para mucho. Kepa vive en San Miguel desde hace 25 años, pero la mayoría de su tiempo transcurre en Urbi, como dueño del bar Etxe-Zarra, todo un clásico de la zona.

De siempre vecino de Urbi, pero ahora vives en San Miguel, ¿por qué? Llevo toda la vida trabajando en Urbi, mis padres cogieron el bar allá por los años 60. Pero hace unos 25 años decidí irme a vivir a San Miguel. La idea era estar un poco alejado del trabajo, para desconectar un poco.

Al llevar tantos años trabajando en Urbi, ¿qué dirías de esta zona de Basauri? Creo que Urbi es un poco la zona olvidada de Basauri. El hecho de que sea calificada como una zona industrial, los vecinos tienen más dificultades o problemas para hacer ciertas gestiones o acceder a servicios. Por ejemplo, es más complicado pedir un permiso para hacer un arreglo o para acceder a una hipoteca. Sin embargo, los impuestos los pagamos igual que los vecinos de una zona residencial, claro.

En el día a día, ¿utilizas mucho el comercio de la zona? Para las compras diarias, usamos mayormente el sistema de compras de negocio. Con ello también nos apañamos para casi todo lo de nuestra casa. Pero para otro tipo de cosas, como ropa, sí que utilizamos mucho los comercios de Basauri, que la verdad siempre ha tenido propuestas muy interesantes.

 ¿Algunos comercios destacados? En su día, íbamos muy a menudo a Confecciones Kepa, que teníamos amistad o a De la viuda. Creo que todo los vecinos que han necesitado algo más especial, para un evento, pasaron por allí. Ahora por desgracia no están, pero sí siguen comercios como Pascual, también de toda la vida.

Con la crisis provocada por la pandemia, ¿cómo os estáis recuperando como local de hostelería? Bueno, estamos peleando. En esta zona se está haciendo duro porque la mayoría de nuestros clientes son personas de las empresas de alrededor que vienen a comer. Sin embargo, entre los ERTES, el teletrabajo y que muchos han pasado de jornada partida a jornada continua, pues se ha notado bastante la bajada de clientes. Pero bueno, vamos mejorando. Hay que tener paciencia, porque esto no es de un día para otro.

¿Ha sido este el peor momento en los casi 60 años de historia del Etxe-Zarra? Es un momento complicado, sobre todo en esta zona. Pero creo que somos unos supervivientes, porque ya hemos pasado muchas crisis de diferentes tipo. Recuerdo especialmente las riadas de 1983, que cubrieron el bar por completo. Hasta el piso que está encima se cubrió hasta más de 1.60 metros. Tuvimos que tirar todo lo que había dentro del bar, pero con alguna ayuda que hubo, el seguro y también gracias a la mano que nos echó la familia, pudimos retomar nuestro negocio.

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